lunes, 15 de abril de 2013

Realismo sucio: Miedo nostálgico

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Todo empezó cuando mi papá no quiso llevarme al circo, desde ese momento mi vida sentimental cambió. Y todo porque yo era muy asustadizo en la calle. Una vez, dentro de un ascensor, las  personas empezaron a gritar y entré en pánico; en otra ocasión, una pelea de unos desconocidos en la calle hizo que mis nervios explotaran.

Pero nada comparado con unas navidades que mis padres decidieron viajar a La Puerta  y  “Los Aleros” en Mérida. La Puerta, es un pueblito que sólo puede dejarte buenos recuerdos. Es un lugar muy simpático, tranquilo y agradable, está decorado con flores y venden chocolate caliente con fresas en todas partes. La gente es muy amable y cortés con los visitantes.

Los Aleros, es un pueblo turístico que mantiene las tradiciones de la Venezuela de antaño con personajes disfrazados que acompañan el paseo. Al llegar a la entrada, te montan en un autobús decorado a la antigua y un guía va animando el trayecto. Hasta eso momento todo marchaba de maravilla. De repente, oí un grito estruendoso y macabro por la parte trasera del autobús y dos monstruos disfrazados de payasos irrumpieron en el vehículo asustando a sus ocupantes.  Grité tanto que empecé a insultar a todos con groserías por estar en esa incómoda situación y mis padres no lograban calmarme, esa era la bienvenida.

 Al llegar a la entrada del pueblo, a los visitantes le entregaban una especie de pasaporte y en la caseta de visados estaba puesto un muñeco en una silla, vestido con trapos harapientos marrones y grises, con un sombrero de paja y sostenía en sus manos un cartelito que decía algo. Pues, una vez que lo visitantes tenían su pasaporte, seguían por el pasillo donde estaba el susodicho muñeco y de la nada el muy desgraciado pegaba un brinco y te asustaba.

Pero lo peor estaba por sucederme, en ese pueblo turista fantasma tradicional de antaño las cabras se paseaban libremente por las calles. Iban pastaban en manadas con sus cabritas y los turistas las alimentaban, las acariciaban y se sacaban fotos con ellas. En un descuido de mis padres, corrí hacia una de las cabritas, ésta me llegaba por la cintura pero en su instinto natural, la cabrita con sus pequeñísimos dos cachitos recién salidos como chichones arriba de sus ojos me dio una cornada en todo el rabo que me hizo volar unos metros por el aire. 

El suceso alborotó la aparente pasividad del lugar y la locura se apodero del ambiente tan calmado de ese maldito pueblo. Gran parte de los visitantes observó como la cabrita corría hacia mí y me golpeaba, cuando caí al piso sólo escuchaba gritos, desesperos. El sabor amargo de tierra en mi boca se mezcló con mis lágrimas saladas y ver correr una gran masa de gente hacia mí me traumó más. Mi mamá era la que más gritaba, en su ataque de histeria contribuía más al caos y a la confusión. Con este infortunio  terminó el día con los sustos más desagradables en mi vida… Como esa vez que un borracho partió una botella y mis ilusiones se fueron con esos vidrios rotos en la cola para entrar al circo.

domingo, 31 de marzo de 2013

Booktrailers: ¿Le debe algo la literatura al cine y a Internet?

Considero que es otra estrategia para promocionar y vender un libro en estos dias de márketing digital, así que los puristas tendrán que aguantárselas. Aunque pueden quedarse tranquilos, los booktrailers no son o no deberían ser un resumen del libro sino una interpretación visual de la contraportada. Este género ya tiene premios y concursos, las editoriales -algunas, no todas- gozan de un departamento de audiovisuales para realizar los videos. Hay para todos los gustos: buenos, malos, raros, originales... El cine y la Internet devolvieron el favor a la literatura, a los libros, aunque muchos años después.




domingo, 3 de marzo de 2013

Realismo sucio: Anecdotario 1: El método


Un sábado en el parque de mi edificio estábamos Luís, Vicente, Jonatan, Ronald y yo. Jugábamos baloncesto, pero en un instante cambiamos de juego, empezábamos a lanzarnos piedras unos a otros, el por qué, no lo sé. El juego de arrojarnos piedras era sin la intención de pegárnosla. 

Yo me encontraba en un extremo de la cancha y Luís en el otro, ambos de frente. Él me lanzó una piedra y yo pensando que iba directo hacia mí, la esquivé lanzándome hacia mi izquierda. Luís lanzó la piedra a su derecha sin intención de pegármela. Obviamente la piedra impacto en mi cabeza y el chorrero de sangre inundó la cancha. 

Él salió corriendo despavorido a socorrerme y para parar la hemorragia que tenía en la cabeza se le ocurrió tomar un puñado de tierra del suelo y colocarlo en la herida. Imagínense como quedó mi rostro lleno de sangre mezclado con tierra, pero lo peor estaba por pasar, todos me acompañaron a mi casa y tremendo susto que se llevaron mis padres, temieron lo peor al verme. Mi rostro cubierto de tierra con sangre daría la impresión de que un camión me pasó por encima. Me llevaron al hospital y luego que la enfermera me lavara el rostro y ubicara la herida la angustia pasó.

 No necesitaba puntos de sutura, bastó con desinfectar la herida y colocar una gasa. La enfermera también se alarmó cuando me vio, pensó que no podría ayudarme en el estado que llegué. Yo nunca me vi al espejo pero el gran pegoste de sangre y tierra que cubría mi cara parecía un maquillaje perfecto de película de terror. Luego de salir del hospital y pasar el susto todos nos reunimos en la cafetería. Luís al contar su “método” para parar hemorragias mi madre exclamó: ¡pero a quien se le ocurre echar tierra que tiene microbios a una herida, más nunca se te ocurra hacer eso carajito!

domingo, 17 de febrero de 2013

Periodismo gonzo: Fructuosa congelada: ¿Negocio de moda?


 Fructuosa congelada: ¿Negocio de moda?

Apertura de licorerías, amigos etílicos, fiestas y graduaciones  eran los motivos para beber alcohol en mi adolescencia. Una tarde de mi ociosa juventud, uno de esos “amigos” se presentó con una botella de vodka y en la entrada del abasto donde la compró había una máquina cuadrada de color metálico, arriba de ella tenía dos tubos cilíndricos trasparentes, contenían en su interior un líquido espeso color rojo que mediante una paleta giratoria incitaba a ver tal movimiento circular provocando comprarlo. Era el frappé de hace un poco más de diez años y es lo más idóneo para mezclarlo con la bebida rusa… al menos para mi paladar.

Son las doce del mediodía, el sol bronceándote, ni una nube en el cielo y encontrar en una esquina de Caracas un carrito coloridamente rotulado con frutas es como ver un espejismo en el desierto; por fortuna el oasis existe: es una nueva forma de refrescarnos la garganta y un negocio que crece por los momentos. Sin duda éstos carritos llaman más la atención que los tubos giratorios de hace años.

Mi mamá llegó con la idea de montar un carrito de frappé, por fortuna la nevera ya la teníamos. Hace dos años la compré para guardar las hallacas en diciembre y no sobrepoblar la nevera normal; la pobre llevaba más de 25 años conservando nuestros alimentos. Así que mi rango de socio y mi capital a la nueva idea de mi mama ya lo había asumido sin querer.

Mi tía se encargó del estudio de mercado, se caminó todo el centro de Caracas preguntado precios, averiguando la materia prima para hacer los distintos sabores de frappé, observando los detalles de los carritos: la sombrilla, rotulado, nevera, base metálica, planta eléctrica y cualquier otro detalle; cómo servían el producto, en que sitios estaban ubicados los vendedores; quiénes eran el tipo de persona que más compraba; a qué hora se vendía más. Creo que su carrera de estadística la empleó correctamente en este estudio. Mi mamá se encargó de buscar presupuesto en una herrería para hacer la base del carrito donde montaría la nevera.

 A mi me tocó la tarea de averiguar los precios de las rotulaciones para la nevera. Cerca de mi casa hay un centro de impresión y pendones, pero me imaginé que en otro sitio podría salir más barato. Pregunté por el rotulado y un diseño para la nevera. El diseñador ya tenia un diseño hecho, me pareció muy bueno y digno para la ocasión, todo salía en 2.000 Bs. fuertes. Fui a otro sitio de impresión y conseguí un presupuesto en 1.000 más la rotulación en 600 Bs. Fuertes y cerré de una vez el trato.

A todas estas mi tía recolectó bastante información y concluyó   que la mejor hora para vender es de 11 de la mañana a 4 de la tarde, los que más comprar son los bachilleres después del mediodía. El mejor sitio para vender es en cercanías de colegios, plazas y paradas de autobuses, salidas de metro y esquinas muy concurridas. Este es un punto vital en el negocio: el lugar donde ubicarse para vender, los permisos no parecen una limitante, salvo en varios puntos como en la entrada del parque Miranda (Parque del Este) donde tienes que tramitar el permiso para vender con la alcaldía. O como nos comentó un “frappero” –vendedor de frappe en los carritos–  que le paga una tarifa a un agente de la ley para que ni lo roben ni lo saquen de allí.

Conforme seguíamos avanzando surgían nuevas dificultades, como donde guardaríamos el carrito luego de instalarlo, habría que buscar un alquiler para guardarlo y tendría que estar ubicado cerca del lugar de venta, el peso para empujar el carrito por la calle es considerado si le sumas el peso de la planta eléctrica para mantener la nevera funcionando. Creo que mi tía no tiene la fuerza suficiente para empujarlo; aunque ya tenemos todo listo y no se si tendremos éxito, pero estoy dispuesto a asumir el cargo de “frappero”.

El emprendimiento individual se ha multiplicado en los últimos años como forma de prosperar mediante una actividad económica, el emprendedor actual se ha modernizado y organizado mucho mejor que hace algunos años. Situación que ve  muy positiva el psiquiatra Roberto de Vries de la cual expresó en una entrevista al diario El Universal: “El venezolano está en una fase de emprendimiento e iniciativa” “...y probablemente aquí está la salida al desarrollo del país”. ¹

Sin tener en cuenta el clima político del país el emprendimiento y las iniciativas propias de los venezolanos seguirán siendo el oasis en el desierto.

1. Cuerpo 1, página 1-2 - 20-01-2013.