jueves, 29 de noviembre de 2012

¿Casa o Infierno? prólogo


La violencia doméstica es un crimen oculto entre cuatro paredes. En la mayoría de los casos las victimas se convierten en cómplices de este delito por diversas razones: miedo, vergüenza, estabilidad económica.

El agresor puede ser cualquier pariente sea consanguíneo o no, aunque los más comunes son padrastros, concubinos,  hijastros y padres biológicos. Las victimas casi siempre son niños, mujeres, ancianos y hasta hombres.

El ambiente hostil dentro del hogar se presenta desde violencia psicológica: insultos, humillaciones, amenazas; hasta violencia física: golpes.

Imagine el desagradable momento que pasan las víctimas si están comiendo y son agredidas verbalmente; o saber que siempre a la misma hora, todos los días te molestarán. Ni pensar en el fin de semana, cuando te acuestas a dormir con la angustia de saber que tu agresor está en su habitual noche etílica. Una amiga vecina vive esto a diario, por suerte ella sí denunció aunque su situación no ha mejorado del todo.

Las autoridades han progresado en este tema protegiendo a la victima con leyes aprobadas, la última: Ley Orgánica Sobre el derecho de las Mujeres a una vida Libre de Violencia. Sin embargo, de nada sirve los esfuerzos de las instituciones si el delito queda encerrado dentro de cuatro paredes.

viernes, 16 de noviembre de 2012

U… U… UCV… Una tarde en el Clínico


No existe explicación alguna del por qué la sala de emergencia y parto  de obstetricia del Hospital Universitario de Caracas esté en el piso 10 –el edificio tiene 12 pisos- “Piso 10” ¡Santo Cielo! Pero ¿qué pecado habrán cometido las mujeres y los acompañantes para ser tan cruelmente castigados? El vía crucis comienza en los ascensores que tardan una eternidad, de paso las colas son largas y más en el día. Al llegar al susodicho piso, luego de hacer escala en todos los anteriores pisos, el consultorio está allá bien a lo lejos pegado a las escaleras de emergencia, en el extremo derecho del edificio. Para llegar allí tienes que atravesar un pasillo tipo trasferencia del metro, larguísimo  Eso si adivinando y preguntando, a cada persona uniformada: ¿Dónde está emergencia, ella se siente muy mal? A menos que lleves a la embarazada en camilla o silla de rueda, el camino hasta el consultorio se convierte en toda una vía dolorosa para la madre.

Y que decir de los exámenes de laboratorio, adivinen donde los entregan: en "Planta Baja". En este caso, mejor optar por bajar las escaleras porque tardarías mucho esperando el ascensor. Si confías en que los exámenes llegarán a manos del doctor por iniciativa de ellos se te hará infinita la consulta, así que mejor buscarlos uno mismo. Según y que “el mensajero” de turno los busca pero en mi caso fuimos nosotros los “mensajeros” de unos simples exámenes de sangre y orina. Así es la naturaleza humana; o será que estoy equivocado.